
Mis primeros muffins, salieron ricos a pesar de todo pronóstico
Con el paso del tiempo uno mejora y cuando era estudiante universitaria y vivía en Piura, no me quedó otra que volver a la cocina y ayudarle a mi padre con las labores de la casa.
Tuve un gran maestro, pues mi viejo valgan verdades cocina buenazo y yo absorbí algunos de sus tips.
Debo confesar que no es que no me guste cocinar, me gusta hacerlo para mi familia y amigos, pero la verdad es que yo soy más de libros, música y escritura de madrugada. El punto es que la cocina nunca significó mucho para mi, y si lo hago lo hago bien pero hasta ahí llegó mi coche.
Estaba muy segura de eso hasta que hace poco mi madre compró un recetario de muffins, me dio curiosidad y compré los ingredientes, al final lo que sería solo 6 muffins terminó siendo 2 docenas. Me gustó la experiencia y la repetí haciendo crepés con relleno ( un relleno de mi propia creación que resultó bastante deli según quienes lo probaron).
Me gusta esto de la respotería y poco a poco me he hecho de herramientas y accesorios para hacer más y más postres, en mi casa están encantados y yo bueno creo que descubrí un nuevo hobby que me ha traído unos kilos de más, pero después de mucho tiempo no había algo que me gustara tanto; solo roguemos que no sea momentáneo.